Otra vez, Soulé, nos hizo volar

soule-cantando

(fotos: gentileza, Valentina Larraggione)
“Hay que tener vocación de héroe para tocar y hacer música en la Patagonia”, dijo Ricardo Soulé, apenas asomado su metro ochenta que entra en sesenta y seis años de pura relación con el mundo de las corcheas. Después, promediando, el encuentro con la gente, esa misma gente que, de pie, lo despidió a aplauso estruendoso; remató sobre su amor hacia una actividad-que, hablando de decir, dicen que salva vidas- diciendo: “Cuando era chico estudiaba mucho. Tanto que una tarde de mucho ensayar, me desmayé. En vez de volver en sí, volví en do”.

soule-saludando
Vínculo. Ricardo Soulé y la gente, una fuerte unión.”Me pasó la película de mi juventud”, dijo una asistente al show.
La Usina Cultural de la Fundación Ceferino Namuncurá-“es una de las mejores salas para tocar en el país”, confiará Soulé al portal de noticias, antes de la prueba de sonido- recibió nuevamente al bonaerense que integró el mítico Vox Dei(“Vox Dei murió”, sostuvo también en la previa del show: “sobrevive su música. Pero murió”.)quien le regaló al público una noche de ensueño entre clásicos y violines. “Se me pasó la juventud como en una película”, manifestó una señora, acompañada de su compañero, al finalizar el evento. Sí, sin dudas, nuevamente, el amante de los pájaros-exquisitamente acompañado por Wilfredo Western y su banda trelewense– hizo volar a todos en el espacio que tiene la organización madrynense. Antes, Andrea Pautasso-N.de la R: Ver en nota aparte- mantuvo la tensión por una hora con un set de blues potente.

“Para mí ellos son los Esplendiam”, contó como al oído de los doscientos presentes Soulé para quien la literatura y la música barroca van casi de la mano; sobre sus compañeros trelewenses. Si en la visita anterior(a pie de página hay un especial radial con el show del año pasado), el quilmeño habló de Vivaldi, y cómo se hizo las “cuatro estaciones”, en esta oportunidad, prefirió adentrar a la audiencia cautivada en el mundo de los caballeros andantes: “Deben ser buena gente”, dijo que dijo algún caballero a la hora de hablar de aquéllos que hacían canciones en la época de Quijote.”Y estos héroes de la Patagonia son como esos caballeros”, extendió.

El ahora integrante de “La Bestia Emplumada”-“hace doce años que estoy trabajando con esta formación”, contó también sentado a la mesa de una Usina que se iba poblando, el artista que agregó que “estamos por sacar un segundo disco: el anterior fue hace diez años. Serán 24 temas y el año que viene verá la luz”.- obsequió un set de una hora y media en donde no faltaron ni “Presente” ni “Jeremías pie de plomo”.

Tras el saludo final hubo una dosis extra con dos canciones que cerraron el convite mas que interesante de sábado por la noche. Antes, durante y posterior al despliegue escénico, Soulé habló de la situación del país y la “tristeza que se palpa, por eso la música que suena, ahora, coincide con ese estado de ánimo. Son los más necesitados quienes siempre pagan estos momentos críticos”, especificó el músico arriba y abajo del escenario.

Otra vez, el amante de los pájaros nos hizo volar.

soule-y-grupo-despidiendose
Final. O casi. Después del saludo, hubo más música en la Usina Cultural. Segunas partes, en el caso de Soulé, son buenas.El quilmeño, al igual que el año pasado, regaló una noche para el recuerdo.

Para guardar
El año pasado, Soulé, cantó, tocó, charló, emocionó y enseñó, en la Usina Cultural. Fue el 7 de noviembre. Antes, nos dejó una hermosa charla que forma parte, junto al recital que ofreció en compañía de Willie the rock y su hija Victoria, del especial que radializamos en estos días, previos, a su segunda presentación en la Fundación Ceferino Namuncurá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *